Tipos de sal     

La sal debe controlarse porque un consumo excesivo afecta negativamente a la presión arterial que provoca la enfermedad coronaria y los ictus cerebrales. Por tanto, reduciendo la sal la presión arterial también lo hará evitando estas enfermedades.

La sal común o sal de mesa está compuesta por cloro (Cl) y sodio (Na) y se conoce como cloruro sódico (NaCl). El sodio de la sal es el que provoca el aumento de la presión arterial.

La sal que consumimos proviene de dos fuentes:

SAL VISIBLE: sal añadida durante el cocinado y condimentado de los platos (20% del consumo total de sal).

SAL INVISIBLE: sal que proviene de los alimentos (80% del consumo total de sal). Dentro de esta sal invisible se encuentra:

• la presente de forma natural en los alimentos, que corresponde a un 8% del consumo de sal.

• la sal añadida en los alimentos transformados (platos preparados, snacks, quesos, cereales…) que representa un 72% del consumo de sal en la dieta y que es posible reducir.

Los alimentos ya llevan sal

Por esto, debemos reducir el aporte de sal durante el cocinado y además tener conciencia a la hora de elegir los productos que compramos en el mercado, eligiendo las marcas que contengan menos sal.

También hay que resaltar que la cantidad de sal consumida va en relación a la cantidad de alimento ingerido, por tanto no son los alimentos con más contenido en sal los que siempre van a aportar más sal a la dieta. Hay que considerar la cantidad que tomamos de cada uno de ellos.

La etiqueta, tu gran aliada

En los alimentos del supermercado, el contenido de sal puede oscilar dependiendo de las variedades y las marcas, por esto es necesario comprender el etiquetado nutricional para elegir las opciones más saludables o que se adapten a nuestras propias necesidades.

No es necesario dejar de comer alimentos con alto contenido en sal, simplemente reducir su frecuencia de consumo e intentar elegir la opción o marca que contenga menos. De esta forma se fomenta el consumo de alimentos con menos sal presionando a la industria alimentaria a fabricar productos con menos sal añadida.

Si quieres saber más sobre el etiquetado de los productos, te animamos a visitar el apartado "El Etiquetado" dentro de la sección "Conoce la Sal". También puedes descargarte y consultar la tabla "Contenido de sal de los diferentes grupos de alimentos".

Además, como pauta de la dieta, si fomentamos el consumo de productos frescos y/o envasados sin sal añadida frente a los alimentos transformados, reduciremos también el aporte de sal.

Puedes consultar el listado de alimentos y raciones correspondientes en la sección CALCULA LA SAL

La referencia, 5 gramos

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda una ingesta máxima diaria de sal de 5 gramos para adultos. El consumo en España es casi del doble con 9,8 gramos al día. Los alimentos contienen cantidades variables de sal:

• Mucha sal: 1,25 gramos por cada 100 gramos.

• Poca sal: 0,25 gramos por cada 100 gramos.

Conoce la sal que consumes

Si deseas conocer, aproximadamente, tu consumo diario de sal o el de los miembros de tu familia, accede a la sección "Conoce la Sal".

EQUILIBRA TU CONSUMO DE SAL